Cuba, la justicia contra la fuerza: el núcleo de la lógica meliana
- Cuba, la justicia contra la fuerza: el núcleo de la lógica meliana
A lo largo de la historia abundan los casos de firmeza extraordinaria frente a imperios que parecían invencibles. Algunas naciones lograron derrotar a los invasores, otras no pudieron preservar la libertad.
Numancia resistió durante años el asedio romano, hasta que fue finalmente destruida, pero se convirtió en símbolo universal de resistencia frente a un imperio superior. La Revolución haitiana, liderada por Toussaint Louverture y Dessalines, derrotó a tres imperios, franceses, españoles y británicos. La Araucanía resistió siglos de expansión colonial, por solo citar algunos ejemplos.
En el año 416 A.C., Atenas, la superpotencia de su tiempo, exigió a la pequeña isla de Melos someterse a su imperio o ser aniquilada. Los melios apelaron a la justicia y a la neutralidad, pero los atenienses respondieron que «la justicia solo se aplica entre iguales en poder; los fuertes hacen lo que quieren y los débiles sufren lo que deben».
Hoy, la correlación de fuerzas entre Estados Unidos y Cuba reproduce esa asimetría, la Isla caribeña, enfrenta a un vecino dominante que no tolera su autonomía.
El paralelismo resulta evidente. Analistas y medios han señalado que las conversaciones entre Washington y La Habana traen a la memoria la lección de realismo de hace 2 400 años, la justicia contra la fuerza: el núcleo de la lógica meliana.
Cuba mantiene una posición que evoca la de los melianos, apela al derecho internacional y a la igualdad soberana como base para cualquier diálogo.
Mientras, la respuesta estadounidense sigue la lógica ateniense, Washington no negocia: exige, acusa al Gobierno cubano de «inepto», y ha llegado a barajar una operación militar en Cuba para lograr cambios políticos y económicos, la ley del más fuerte en su expresión más pura.
No se limitan a la retórica, la lógica meliana se materializa en el bloqueo económico, comercial y financiero, un instrumento de asfixia para forzar la sumisión.
Sin el bloqueo, el PIB cubano de 2025 habría sido 10,8 % superior. Las restricciones al combustible, alimentos y medicinas han provocado apagones de más de 30 horas, deterioro de los sistemas de salud y educación, y un aumento de la mortalidad infantil de 4 a 9,9 por cada mil nacidos vivos entre 2018 y 2025.
A diferencia de Melos, destruida y con su población masacrada, Cuba ha desafiado más de seis décadas de agresiones. Esta firmeza no ha sido pasiva, la nación ha mantenido su soberanía, ha desarrollado un sistema propio de salud y educación, y ha recibido un respaldo abrumador de la comunidad internacional.
La Isla ha resistido apelando a la verdad y a la legalidad internacional. Su situación frente a Estados Unidos recuerda que, mientras existan asimetrías de poder abrumadoras, la justicia y el derecho internacional seguirán siendo ignorados por los fuertes cuando consideren que sus intereses están en juego.
Melos fue aniquilada, pero su memoria y su lección sobrevivieron. Cuba sigue en pie y desafía la lógica de que los débiles deben «sufrir lo que deben».

