Convoy de solidaridad llega a intrincada comunidad de Limones, Granma
- Convoy de solidaridad llega a intrincada comunidad de Limones, Granma
Buey Arriba, Granma – En la abrupta geografía de la Sierra Maestra, un convoy integrado por periodistas, cooperantes y amigos internacionales se abrió paso hasta el Consejo Popular de Limones, una comunidad de difícil acceso, para ser testigo de una lección de humanidad.
Según informó de la Agencia para el Intercambio Cultural y Económico con Cuba (AICEC) en la red social facebook, la travesía incluyó un transbordo en la Unidad Empresarial de Base (UEB) de Beneficio de Café y Cacao de Buey Arriba, desde donde los visitantes continuaron en camión hacia lo profundo de la sierra.
En la comunidad, conocieron del funcionamiento del programa «Educa a tu hijo», que atiende actualmente a cuatro niños de esta demarcación, y se proyecta la construcción de un aula infantil.
La escuela primaria martiana «José Rodríguez Celeiro» cuenta con nueve estudiantes.
Como parte de la visita, el convoy entregó donativos: material escolar, cuadernos, bolígrafos y ropa deportiva.
Uno de los momentos más emotivos fue el testimonio de Yarila Rodríguez, ingeniera agrónoma, quien relató la historia de su hija enferma. Por su condición de salud, la niña tuvo un maestro dedicado durante seis años para que no perdiera etapas de aprendizaje.
«No importa si hay un niño o dos, o 30. Donde estén, y cuantos sean, hay una escuela», subrayó.
Ante esta premisa de la educación cubana, Alejandra Chavira, miembro del convoy proveniente de México, expresó con emoción: «Quisiera eso en mi país».
En cuanto al sistema de Salud, la fuente indica que una doctora del programa del Consultorio Médico de la Familia atiende una vez por semana, mientras un enfermero permanece de manera continua en el puesto médico.
Las enfermedades recurrentes son hipertensión arterial, parasitismo intestinal y alcoholismo, para lo cual se imparten charlas a la población. Limones cuenta con una sala de rehabilitación y consulta de psicología.
Los miembros del convoy destacaron la importancia de la prevención.
«En otros países —expusieron— no hay un programa de atención al alcoholismo y otras afecciones de salud. No hay un seguimiento como aquí en Cuba», y recordaron que el programa de consultorios y médicos de la familia es un legado de Fidel Castro.
El Consejo Popular Limones se ubica a cinco o seis kilómetros de la cabecera municipal, con una carretera de difícil acceso. Los pobladores suben a pie, en mulos o caballos.
Antes existían tres frecuencias de transporte público semanales, pero ya no, debido a la escasez de combustible derivada de la crisis. Durante el retorno, el camión que llevó al convoy bajó lleno de vecinos hacia la cabecera, sirviendo de apoyo a la transportación comunitaria.
Las autoridades locales también hicieron sentir su calor. Danelis Aguilar Yopis, secretaria del Partido en el municipio, definió:
«Los campesinos son humanidad, humildad y solidaridad. Las puertas de Cuba y de Buey Arriba están abiertas para cuando quieran volver e intercambiar».
Por su parte, Alexander Pérez, presidente de la UBPC Irael Manso expresó: «esperamos a los amigos del Convoy con los brazos abiertos. Para unirnos en pensamiento y en ideas».
El impacto emocional del viaje quedó reflejado en las voces de los participantes. Alejandra Chavira (Chihuahua, México) relató: «Adis, de Limones, Buey Arriba, nos abrió las puertas de su casa, para ver cómo es y cómo vive, su historia de vida… lo mismo que Cuba».
El fotógrafo mexicano Diego Saldívar Ramírez afirmó: «Venir acá ha sido quitarse una venda de los ojos, ver en primera persona la verdad de Cuba, y la verdad de la montaña».
Antes del descenso, entre miradas conmovidas, abrazos y citas del poeta Roque Dalton, el convoy partió con «un pedacito de monte dentro de sí».

