desde la unidad básica de producción cooperativa Nazareno, en Mayabeque, nacida del empeño del Comandante en Jefe. Allí, la dirigente aseguró que «como generación nos sentimos orgullosos y comprometidos a decir Sí por el Código, pues ha sido pensado para nosotros los jóvenes» y en él «encontraremos alegría, encontraremos responsabilidades y compromiso con lo que queremos ser y hacer».
Ambos llamamientos señalan que con la participación de los jóvenes y de los trabajadores y su movimiento sindical, se llegó a esta nueva ley. Además, reconocen que fueron parte del proceso de consultas especializadas y acompañaron a nuestro pueblo en debates democráticos, de los cuales resultó «un texto contundente y muy avanzado, impecable como legislación y ejemplar por su humanismo».

