Un lecho para el Comandante que vivió como un soldado
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SANTA CLARA, Villa Clara.— Junto a la llama eterna que él mismo encendió, en un nicho idéntico a los más de 200 que conforman el Mausoleo del Frente de Las Villas, serán inhumados este jueves los restos mortales del Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez.
No podría ser más discreto el lecho de quien predicó la austeridad, el patriotismo y la unidad revolucionaria; cerca de los amigos y compañeros de lucha, cubierto con el mármol rojo de las canteras del centro del país y rodeado de una muestra de la flora autóctona del México que acogió a los expedicionarios del Granma.
«Ramiro regresa una vez más para quedar permanentemente entre nosotros. Va a escribir una de las tantas páginas a las cuales nos acostumbró en vida: de sencillez, altruismo, de patriota y hombre fiel. Y llega a un sitio que enmarca toda esa historia», declaró a la prensa Reday René Armas Álvarez, director del Complejo Escultórico Ernesto Guevara.
En pleno ajetreo constructivo, mientras se preparaba el lugar que ofrecerá descanso eterno al segundo jefe de la columna invasora No. 8 Ciro Redondo, Armas Álvarez explicó que el Mausoleo del Frente de Las Villas se inauguró el 8 de octubre de 2009, en una ceremonia presidida por el General de Ejército Raúl Castro Ruz.
Y aunque correspondió a Ramiro encender la llama eterna, con la modestia que lo caracterizaba, insistía siempre en que aquí hay una sola llama: la que encendió el Comandante en Jefe el 17 de octubre de 1997, cuando arribaron los restos del Che y sus primeros seis compañeros internacionalistas de la gesta de Bolivia, otra misión que cumplió con éxito el Comandante de la Revolución. «Eso habla de fidelidad, de continuidad», recalcó.
Un simbolismo clave
«Este Mausoleo tiene un simbolismo clave para la Revolución y para el pueblo cubano, más en estos complejos tiempos que vivimos: la unidad, que se logró con el Pacto del Pedrero. Por eso preside el espacio la frase “Unir es la palabra de orden. Juntos estamos dispuestos a vencer o morir”, junto al escudo de bronce», señaló el Director del Complejo Escultórico Ernesto Guevara.
Y apuntó que «se unen el Movimiento 26 de Julio y el Directorio Revolucionario 13 de Marzo, que ya combatían en el Escambray, con la columna invasora que llegó luego de 46 días de épica hazaña, en una marcha llena de vicisitudes, desde oriente hasta el centro de la Isla; y desde aquí se les rinde tributo».
Detalló que de los 220 nichos que conforman el sitio están ocupados 140, y se organiza sistemáticamente el arribo de los combatientes, con ceremonias militares en las que siempre estuvo presente Ramiro. «Cuando por asuntos de trabajo resultaba difícil que él asistiera, se hacían los ajustes pertinentes, porque siempre nos recordó que él había traído a sus compañeros y él los seguiría trayendo.
«No me gusta comparar hombres y tiempos, pero ahí hay generales, comandantes, coroneles; unos hicieron carrera militar y otros siguieron en la vida civil, y hay muchachos que no llegaron a los 20 años y entraron prácticamente anónimos en la historia. Es, sencillamente, un espacio donde descansan los héroes de la Patria, y la condición de Héroe, de mártir, de revolucionario, como escalón superior del ser humano, se materializa en el Mausoleo del Frente de Las Villas», dijo.
El entorno, que alcanza su máxima belleza cuando lo baña la luz del amanecer o el ocaso, no está concebido como un rincón de dolor, sino como un escenario para múltiples actividades y aprender de la historia. Es un jardín a cielo abierto que atesora en sus tres niveles los valores más sagrados de la Patria.
Rencuentro de comandantes
«Se repite la historia: usted entra al Memorial y se encuentra al Che junto con sus compañeros, con una luz central que es una estrella de tributo para todos. No puede interpretarse de otra forma para quien tanto combatió la adulonería y la guataquería.
«La unidad de todos los seres humanos está simbolizada también en la Plaza, con las figuras que se entrelazan tomadas a la mano, sin diferencia de colores; coherente con la concepción martiana “con todos y para el bien de todos”. Por tanto, el sitio donde descansarían los restos del Comandante de la Revolución es también un espacio de compañerismo», afirma Reday René, con el tono de quienes aman la historia.
Cuenta que cada vez que Ramiro visitaba Villa Clara, visitaba al Memorial, al atardecer, entrada la noche o en las primeras horas de la mañana… en el momento en que el ritmo de trabajo le permitía una pausa para el tributo, no solo al Che y su Destacamento de Refuerzo, sino también para traer una flor a hombres como Víctor Bordón, Oscar Fernández Mel o Vicente la O, porque «los héroes también tienen amigos.
«No hay diferencia, está como uno más en la guerrilla, bien sencillo, como nos educó Fidel, cuando habló de ese grano de maíz en la entrevista con Tomás Borges, y al que tanto se asemeja su sitio de descanso eterno», aseveró.
Espacio que crece con la historia
Según reseñó su director, el Complejo Escultórico nació el 28 de diciembre de 1988, para conmemorar el 30 aniversario del inicio de la Batalla de Santa Clara, compuesto por tres espacios: la plaza, la tribuna y el museo.
Luego de la búsqueda, el hallazgo y el traslado de los restos del Che y sus compañeros de lucha, se concibió el espacio donde reposarían, y el 17 de octubre de 1997 se inauguró el Memorial, con un diseño que recrea la selva boliviana. Finalmente, el 8 de octubre de 2009, se produjo la apertura del Mausoleo del Frente de Las Villas.
«Entonces podemos hablar de un Complejo Escultórico. Hay un factor común: Blanca Hernández y Jorge Cabo son los arquitectos, quienes nos regalaron el nacimiento bello de un lugar que, como el buen árbol, echa raíces y crece con la historia».
Labores de embellecimiento en el Mausoleo del Frente de Las Villas, previo a la ceremonia de honores militares e inhumación de los restos del Comandante de la Revolución. Foto: Arelys María Echevarría Rodríguez

