Telecomunicaciones e industria cubanas en la estrategia socioeconómica del país
- Telecomunicaciones e industria cubanas en la estrategia socioeconómica del país
Por: Randy Alonso Falcón, Thalía Fuentes Puebla, Lisandra Fariñas Acosta.
Ser capaces de generar una estrategia de comunicación con rigor, acertada, transparente, proactiva y la participación de la industria nacional como principal proveedor de bienes y servicios que demanda la economía nacional, son algunos de los retos que plantea la estrategia económico-social para el impulso de la economía y el enfrentamiento a la crisis mundial provocada por la COVID-19, aprobada en días recientes en sesión extraordinaria del Consejo de Ministros.
Los ministros de Industrias y Comunicaciones, Jorge Luis Perdono Di-Llela y Eloy Álvarez Martínez, respectivamente, comparecen este miércoles en la Mesa Redonda para informar sobre las acciones de sus sectores en el impulso de este plan.
Aprovechar las potencialidades de la economía cubana
Al intervenir en el espacio televisivo, el titular de Industrias destacó que la estrategia económico-social para el impulso de la economía y el enfrentamiento a la crisis mundial provocada por la COVID-19, comprende un grupo de medidas que permiten darle un impulso a la economía, y está a tono con la implementación de los lineamientos aprobados en el sexto y séptimo Congresos del Partido Comunista de Cuba y con el Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social (PNDES) al 2030.
Álvarez Martínez refirió que esta estrategia tiene definidos entre sus principios fundamentales: Defender la producción nacional no importando lo que se puede producir en Cuba La complementariedad de los diferentes actores económicos Aprovechar las ventajas de las medidas encaminadas a otorgar mayor autonomía de gestión al sector empresarial.
“En estos tres aspectos se aprecia la prioridad de la industria en la estrategia de recuperación económica, lo que prevé desde su diseño, además, el incremento de la participación de la industria en el PIB”, señaló el ministro.
Retos y aprendizajes para el sector industrial de cara a la pandemia
De acuerdo con Álvarez Martínez, el enfrentamiento a la COVID-19 ha significado para la industria retos y aprendizajes diversos. “La industria ha tenido que dar respuesta a múltiples problemáticas desde una perspectiva innovadora y de desarrollo, con la participación de los diferentes actores de la economía, evaluando inventarios, buscando soluciones…”, apuntó.
En ese sentido, añadió que esta experiencia sirve de base para la estrategia donde la industria (Metalmecánica, Siderúrgica, Ligera, Química, Electrónica y del Reciclaje) como uno de los sectores clave de la recuperación económica, tiene la misión fundamental del encadenamiento productivo.
Se trata, insistió, de garantizar el aseguramiento de los productos que necesitan los sectores estratégicos con ofertas competitivas, donde prime la calidad, el diseño, entre otros. Sobre este último aspecto, mencionó el apoyo de la Oficina Nacional de Diseño (ONDI), institución que forma parte de esta estrategia.
Cinco principios de la industria: Sustitución de importaciones y encadenamiento productivo
Para materializar este plan de desarrollo, el sector de la industria tiene entre las acciones o medidas a implementar, cinco principios fundamentales, dijo el ministro. Impulsar la estrategia de sustitución de importaciones, potenciando el encadenamiento con los sectores estratégicos, así como con todos los actores de la economía. “En esta dirección se ha venido trabajando hace algunos años desde la elaboración del Plan de la Economía, y este constituye para la industria uno de los principales retos en la estrategia. Hemos tenido que hacer las cosas de modo diferente”, comentó.
Informó que para el 2021 se elaboró y circuló un listado con alrededor de 500 renglones, para los cuales existen capacidades disponibles para su producción en la industria. Asimismo, remarcó, se ha establecido un programa de intercambio desde el sistema empresarial, con el objetivo de evaluar e identificar en cada demanda la posibilidad de su producción por la industria nacional, así como las fuentes de financiamiento para su materialización.
Al respecto, dijo que en los sectores donde se ha podido avanzar más, de cara a la sustitución de importaciones, es el del Turismo, donde se han identificado más de 100 productos que se pueden producir por la industria (ligera, electrónica, química, metalmecánica) y otros 20 productos que se incorporan a los protocolos de higiene actuales.
Del mismo modo, señaló, que la industria ha trabajado estrechamente con el sistema empresarial de las comunicaciones, identificando un grupo importante de productos que se estaban importando y que pueden ser fabricados, fundamentalmente por la industria electrónica y la ligera. Este vínculo entre dichos sectores empresariales, ha permitido no solo identificar productos que sustituyan importaciones, sino que se han desarrollado proyectos de investigación que permiten el desarrollo de nuevos productos que nos permitirán en un futuro tener mayor soberanía, tanto con software cubanos como con la integración de las diferentes universidades, dijo.
Otro de los ejemplos mencionados por Álvarez Martínez fue la zafra azucarera y el trabajo que se ha realizado con el sistema empresarial de AZCUBA, el cual parte de la evaluación de las necesidades, la participación de la industria y los centros de investigación de ese grupo empresarial que han permitido encontrar soluciones e integrar la industria nacional a los diferentes productos, algunos de los cuales son nuevos como los que hoy validan la cosechadora cañera. “La recuperación de materias primas constituye otra fuente para la sustitución de importaciones, la exportación y el encadenamiento con los sectores estratégicos y los diferentes actores de la economía”, mencionó el titular.
Una de las medidas que se potenciará desde el Grupo Empresarial del Reciclaje, dijo Álvarez Martínez, es acercar la recuperación a la población, incrementando las casas de compras en los territorios, y ampliando los vínculos con las diferentes formas de gestión de la economía. “Hay ejemplos prácticos que demuestran que es posible, como la recuperación de botellas personalizadas, de las cuales se han podido recuperar más de un millón” explicó.
Agregó que otra potencialidad está en identificar y materializar por la industria encadenamientos que permitan disminuir el componente importado de las producciones.
El ministro de Industrias se refirió además a la proyección de disminuir desde el sector el componente importado de lo que se hace, como parte de la misión de sustituir importaciones.
Encadenamiento productivo, innovación e integración con los centros de investigación Potenciar el encadenamiento con los diferentes actores de la economía.
“Se ratifica como prioridad la necesidad de fomentar el vínculo de la industria con los diferentes actores de la economía con el objetivo de complementarse y sustituir importaciones, rompiendo esquemas y paradigmas”, señaló Álvarez Martínez.
Un ejemplo de ello, enfatizó, lo constituye el trabajo desarrollado para asegurar las demandas para el enfrentamiento de la COVID-19 donde se creó una red virtual para el intercambio y solución de múltiples productos, utilizando nuevas tecnologías. “Se identificaron soluciones, piezas para los ventiladores pulmonares... los primeros protectores faciales salieron de esa integración, a partir del vínculo establecido entre industria, ciencia y trabajadores por cuenta propia”, dijo. Desarrollar la innovación y la integración con las universidades y los centros de investigación, destaca como otra de las medidas .
Según refirió el titular, “el fortalecimiento del vínculo con las universidades y centros de investigación, es imprescindible para la solución de los problemas de la economía, así como para validar, potenciar y fortalecer las capacidades de la industria”.
Dijo que actualmente, se trabaja en alrededor de 200 proyectos donde participan 19 centros universitarios y de investigación. Estos proyectos tienen como objetivo fundamental el desarrollo de nuevos productos y la sustitución de importaciones; las transformaciones tecnológicas, la eficiencia industrial y la protección del medio ambiente, mencionó.
“Esta es una tarea en la cual la industria tiene que fortalecerse, innovar e investigar, tener observatorios tecnológicos que nos permitan estar actualizados y desarrollarnos con las nuevas tendencias y tecnologías que hay en el mundo”, comentó Álvarez Martínez.
Como resultado de la aplicación del sistema de Ciencia e Innovación Tecnológica se identifican 37 proyectos que impactan en los programas estratégicos, apuntó.
Lograr mayor autonomía en la gestión empresarial Modernizar la infraestructura tecnológica y los procesos industriales a partir de las inversiones y negocios con capital extranjero.
Sobre este aspecto, el ministro de Industrias subrayó que es una prioridad identificar y ejecutar inversiones que permiten completar procesos tecnológicos, con un reflejo en el incremento de la sustitución de importaciones.
Un ejemplo de ello es a su juicio, la creación en el Grupo de la Electrónica (GELECT) de un centro de desarrollo dotado de nuevas tecnologías (impresoras 3D, pantógrafo, estaciones de soldar, así como prevé incorporar maquinas de circuitos impresos, entre otros) que permitirán en poco tiempo el desarrollo de nuevos productos y su fabricación en pequeña escala. Este centro partió de la experiencia de la pandemia de la COVID-19, dijo.
5. Aprovechar las ventajas de las medidas encaminadas a otorgar mayor autonomía de gestión al sector empresarial.
Álvarez Martínez ratificó el beneficio que en las condiciones actuales representan para la industria las ventas en tiendas en MLC, las ventas a la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM) y el comercio electrónico, validándose el objetivo de que la industria se convierta en el suministrador fundamental de estos mercados.
Para lograr este propósito la industria tiene que prepararse y continuar identificando nuevos productos, y al mismo tiempo ser capaz de suministrarlos con la calidad requerida, apuntó.
A su vez obliga a la industria a ser más eficiente en la gestión empresarial y requiere mayor responsabilidad de los consejos de dirección en el control de los recursos de la economía, consideró Álvarez Martínez.
Prioridades de trabajo en el sector industrial
“La implementación de esta estrategia, impone nuevos retos y desafíos para nuestro sector, los cual implica pensar y hacer las cosas diferentes, pero a su vez es un estímulo para dar respuestas que impacten positivamente en el desarrollo económico y social del país”, dijo el ministro.
En ese sentido, las prioridades de trabajo que se establecen para el sector son: Conducir y potenciar el encadenamiento con los sectores estratégicos y los diferentes actores de la economía para el aseguramiento de los programas priorizados. Potenciar un enfoque integrador e innovador en la solución a los problemas de la economía, fomentando y conduciendo el vínculo con las universidades y entidades de ciencia. Continuar la identificación de componentes nacionales, que puedan disminuir el componente importado de la propia industria. Priorizar las inversiones que permiten completar procesos tecnológicos, con reflejo en el incremento de la sustitución de importaciones. Aprovechar los nuevos mecanismos financieros que se diseñen para acceder a los recursos que aseguren las producciones de la industria. Implementar una estrategia para incrementar las exportaciones. “Resulta decisiva la participación de los trabajadores de la industria en la implementación de esta estrategia y en la búsqueda de soluciones a las demandas de productos que se presentan, manteniendo el cumplimiento de las medidas de protección para garantizar la estabilidad productiva de la industria”, sostuvo el titular.
Antes de concluir, Álvarez Mártínez reconoció que contar con una industria nacional, no solo nos brinda soberanía e independencia, sino que incrementa nuestra capacidad para enfrentar el bloqueo económico, financiero y comercial del gobierno de los Estados Unidos, con nuestros propios esfuerzos.
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